Y llegó el 2020. No me refiero al año en sí, si no más bien a esa apisonadora industrial de tamaño terráqueo que arrasó con todo plan establecido hasta entonces.

Lo más conocido este año la pandemia del coronavirus COVID-19 que nos tiene a todos confinados en nuestras viviendas saliendo sólo por necesidad y con mascarilla por compañera. Pero quizá nos haya salvado de una tercera guerra mundial tras el conflicto EEUU-Irán, o nos ha hecho olvidar la tragedia de los incendios australianos (1.250 millones de animales muertos no son cualquier cosa), incluso de la muerte de Kobe Bryant.

Pero los seres humanos somos también animales, egoístas por naturaleza me atrevería a decir, y en realidad lo único que nos importa es lo que nos pegue de cerca.

Y de cerca es de lo que quiero hablar, que de lo demás ya se han escrito Amazonas de tinta.

Uno

Lo que ocurre cuando un proyecto es unipersonal es que la influencia de su creador es absoluta, y todo lo que a éste le ocurra se verá reflejado irremediablemente en el resultado final.

Todo comenzó con el viaje a España para visitar a la familia. De nuevo en la vida me toca equivocarme y por tanto aprender: sobreestimé lo que podría haber hecho en esas semanas. Y no por influencias externas, si no más bien por causas de mi ser.

Quise estar lo máximo con los míos y dejé otras empresas para más tarde.

Pero eso se traduce en violar el acuerdo conmigo mismo y para con este proyecto: dejé de publicar artículos.

Sí es cierto que dispongo de algunos borradores que no estoy seguro que vean la luz, pero lo más importante que trajo la traición al calendario de publicación es que me dio tiempo a observar el impacto y tomar decisiones en consecuencia.

BenditoDinero debe reducir su ritmo y variar su enfoque para subsistir.

Tengo nuevas inquietudes de las que hacerme cargo y la visión para esta comunidad debe iterar para seguir con vida.

A lo que vamos: transformo este espacio en algo mucho más personal sobre mi rumbo financiero y menos en un portal de información de lo que los demás deberían hacer según mi criterio.

Enseñanza a demanda a través de lo que yo haga y menos de lo que yo diga. Posiblemente esto sea menos interesante pero seguro que será más auténtico.

Siempre intento ver la parte positiva a los retos que la vida nos trae… Esta pandemia pegará fuerte en la economía de mucha gente (además de en la parte humana por descontado), pero es una buena oportunidad para los que hicimos bien los deberes con anterioridad.

Lo paró todo pero me dio tiempo para explorar nuevos horizontes y aprender nuevas habilidades.

Dejemos que todo fluya y a ver a dónde nos lleva. Así como el Amazonas.

Novedades la semana que viene si todo va bien, cuidaos mucho.


Como curiosidad, estoy aprendiendo a mecanografiar correctamente. Ya escribía bastante rápido pero aprendí a hacerlo con seis dedos en vez de diez y… si alguna vez tuviste que hacerlo sabrás lo duro que es al principio…

Este artículo está escrito íntegramente sin mirar al teclado y con los dedos correctos. Errores de tecla estimados en su concepción: dos cientos mil.

Daniel Barcelona

Daniel Barcelona

Librepensador jubilado antes de los 40.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *