Estoy bastante preocupado por la sociedad actual. A nuestro alrededor se está haciendo fuerte una nueva moda: la de las apuestas para ganar dinero fácil. Estoy seguro que te has dado cuenta de ello porque están por todas partes. Apuestas deportivas, apuestas en subastas, casinos online… que se unen a las ya habituales loterías varias. Precisamente en esta época en España hay multitud de oferta para todos los gustos.

Y lo último de lo último, lo más trendy y cool es jugar a la bolsa o jugar en bolsa de forma sencilla y desde tu smartphone.

La publicidad reza que la inversión está completamente asegurada, que el retorno es inmediato, o que puedes duplicar tu dinero de forma fácil y cómoda… todo por supuesto sin conocimiento financiero alguno, ¡faltaría más!

Que no te engañen por favor.

Detrás de ello hay muchos intereses ocultos, pero ninguno que vaya en tu beneficio. Siempre te toca pagar el pato. Instrumentos como el Forex, las divisas o el apalancamiento son desastrosos en las manos incorrectas, y si me estás leyendo… has acertado: tus manos son inexpertas.

¡La gente incluso se suicida, maldita sea!

Repito: que no te engañen. Empiezas con 10 euros «de regalo» y en 6 meses estás pidiendo un préstamo al banco para seguir jugando.

Qué significa jugar en bolsa

Jugar significa hacer algo con el fin de entretenerse o divertirse. Incluso en la acepción 18 de la RAE jugar significa literalmente perder en el juego.

Jugar con el dinero puede estar bien para una noche de poker con tus amistades mientras os bebéis unas copas y os echáis unas risas, pero no más de ahí. Total, si pierdes tampoco va a ser la gran desgracia, ¿no?

Aunque casi mejor lanzarte a una partidita al Monopoly para quitarte el mono 🙂 que por cierto la aleatoriedad de los dados le dan ese puntito de suerte que todo negocio debe tener.

Pero vamos, para mí jugar en bolsa es algo así como jugar a las tragaperras, un vicio como cualquier otro que mejorar tu economía, lo que se dice mejorar, no lo va a conseguir. Lo más seguro es que acabes perdiendo gran parte de tu dinero.

Aunque si estás aquí con la idea de invertir entonces debo decirte que se trata de otra cosa.

La inversión no es un juego

La inversión financiera es ejecutar un plan para tus finanzas. Hay otros tipos de inversión que están directamente relacionados con la inversión, como el tiempo que inviertes en el trabajo para que cada cierto tiempo recibas un sueldo.

Porque tú también principalmente trabajas para obtener dinero, ¿verdad?

Contínuamente estamos invirtiendo en algo, no podemos negarlo. Al fin y al cabo forma parte intrínseca de nuestra vida y por tanto debemos tomarla con la seriedad que merece.

La inversión en el mercado de valores

La bolsa es el reflejo del entramado empresarial del mundo. Y las empresas son el motor económico del siglo XXI.

Cuando invertimos en el mercado bursátil estamos invirtiendo en el mundo y confiando en las empresas que lo hacen girar.

Y no hay que tener miedo al invertir en lo que nos rodea, más bien es algo imprescindible en los tiempos que corren. Imagina que nadie hubiera confiado en la creación de Whatsapp: nunca hubiéramos conseguido el impacto que ha generado en las comunicaciones y relaciones humanas.

Mi visión de invertir de forma responsable en empresas es un win en multitud de sentidos.

  • Para mí sin duda es una forma de proteger e incrementar mi patrimonio
  • Para la empresa es una manera de recibir dinero y usarlo para generar nuevas ideas y crecimiento.
  • Para el mundo es una nueva oportunidad de seguir evolucionando y dejar un mundo mejor que el que nos encontramos

Como puedes ver trato de mostrarte un punto de vista un poco distinto de la inversión en bolsa del que probablemente tenías en mente. Ahora ya conoces un poquito más de mis motivaciones de inversión 🙂

Pero deja que te comparta mi método de inversión que ojalá sea también el tuyo.

Mi método para invertir en bolsa

El método consiste en cuatro fases muy sencillas pero bien diferentes entre sí. Si algo no se entiende cuéntamelo en los comentarios para aclararlo por favor.

1. Investigación y ahorro

Los primeros pasos son los más divertidos 🙂 se trata de analizar empresas con las que estoy cómodo moralmente y que creo que pueden tener algo que decir en el futuro a medio-largo plazo.

¡Ejemplos hay muchísimos!

Sin que esto sea una recomendación de compra, podría nombrar a 3M, AbbVie, Johnson & Johnson, Apple y JD por poner algunos ejemplos…

Aunque no quiero que te quedes con la idea de esos negocios en específico, lo que es importante es que elijas los que a ti te muevan.

¡Y por supuesto que sean buenos negocios! Que por mucho que tengan las mejores intenciones hay empresas que son un verdadero fiasco a la hora de hacer caja 😀

Una empresa tiene que ganar dinero, porque es imposible cambiar el mundo sin dinero.

Otro día hablamos de forma más extensa sobre como valorar una buena empresa pero por lo pronto avanza eligiendo a tus favoritas por sus valores como empresa si quieres seguir mi método. Y ahorra.

De nada sirve pensar en invertir si no tengo con qué.

Es por ello que algo que podría recomendarte es que tengas un monto significativo para empezar porque de nada sirve tener 10 euros como te prometen por ahí. Las comisiones hay que tenerlas en cuenta.

El dinero puede venir de varias fuentes distintas: un trabajo por cuenta propia o ajena, un regalo, rentas de inversiones en curso, una herencia… sea como sea una vez tengo las empresas elegidas minuciosamente y tengo el dinero, es momento de realizar el acto de invertir.

2. Compra de acciones

¡Qué nervios!

(Risas) No, para nada… Si llego a este punto es que tengo muy claro qué estoy haciendo y por qué lo estoy haciendo.

Es momento de acudir al broker de bolsa. Esto no es más que una herramienta que te permite comprar trocitos de empresas (acciones) en distintos mercados del mundo. Hay también varias buenas opciones por ahí pero quizá en mi estado avanzado de inversión me decanto por Interactive Brokers. No te lo recomiendo si estás empezando en la inversión en bolsa, es demasiado potente y complicado de entender, quizá si ese es tu caso y estás en España podría elegir… ¿ING? Creo que sí.

Pero toma tus decisiones SIEMPRE.

El caso es que una vez tomo la decisión de comprar, lo hago. Es complicadísimo intentar acertar el momento adecuado (el timing que le llaman) y ya no lucho por intentarlo. Intento hacerlo en momentos donde hay noticias malas sobre algo puntual en la empresa pero que sé que a largo plazo no afectará a su negocio. Por ponerte un ejemplo sería una demanda a una gran empresa farmacéutica que pueda pagarla: es algo muy mediático pero que en cierto tiempo se olvidará.

Una recesión mundial también sería un buen momento, especialmente si hay mucho miedo en el ambiente. Para no dejarme llevar por ello con los años he trabajado mucho en mi mentalidad como inversor.

3. Monitoreo y control de la evolución

Una vez ya he comprado las acciones (¡ya soy propietario de otra empresa!) es momento de darle seguimiento a la inversión. Con el tiempo he aprendido a no obsesionarme con la evolución del precio de la acción como hacía en un principio 😀 Hoy pueden moverse miles de dólares arriba o abajo diariamente y duermo tranquilo.

Lo que sí hago religiosamente es comprobar de forma mensual el camino de todas mis inversiones. La intención es analizar si están yendo por buen camino o debo actuar de alguna manera.

Para controlarlo todo hago uso de hojas de cálculo donde automáticamente capturan el valor de las acciones y me ofrecen información concreta de cómo se comporta mi patrimonio invertido.

Habitualmente todo funciona de forma correcta pero si hay algo que no me convence paso al siguiente punto.

4. Toma de decisiones

Hay ocasiones donde debo actuar.

Algunos negocios pueden tomar rumbos contrarios a lo esperado o hay cambios en la directiva que toman decisiones poco claras… por lo tanto en ocasiones he tenido que bajarme del carro y acabar recogiendo los beneficios.

Tengo que decir que no es habitual pero el mundo es así: evoluciona para bien o para mal. Así que este paso es quizá el más difícil de todos pero hay que hacerlo.

¡Ojo, pero también al contrario! A veces va todo incluso mucho mejor de lo previsto y también hay que tomar decisiones… aunque en ese caso casi siempre ya lo he contemplado en el control de la evolución y probablemente esté pensando en ampliar mi inversión.

Conclusiones

Espero haberte transmitido por qué para mí no es lo mismo jugar en bolsa a invertir en bolsa y el método que utilizo.

Pero lo más importante que me gustaría que te llevaras de esta lectura es que lo pienses mucho antes de que te engañen. Es muy sencillo caer en las redes de empresas malintencionadas que sólo buscan si propio beneficio a tu costa. Y con ello incluyo a la gran mayoría de inversiones que promueven los bancos.

Usa el cerebro y piensa por ti y los tuyos, y si con ello puedes hacer que el mundo se beneficie también pues eso que ganamos todos.

Y ahorra e invierte, pues si quieres tu destino se verá abocado a una vida de libertad financiera 🙂


Aprovecho para decirte que si quieres apoyar el escrito que acabas de leer compártelo con una persona, la que más creas que puede necesitar leer este texto, o en tus redes sociales.

¡Muchas gracias!

Daniel Barcelona

Daniel Barcelona

Librepensador jubilado antes de los 40.

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