De vez en cuando me gusta crear entradas de conocimiento popular, cosas que nos interesan a todos sin depender del tipo de vida que tengamos y qué tanto nos interese el dinero. Hoy traigo un tema que pasa bastante desapercibido, pero que a largo plazo es tan importante como ahorrar o invertir: Qué es la inflación y cuáles son sus ventajas e inconvenientes.

La primera vez que escuché la palabra inflación la olvidé al momento, creo que la metí en el rinconcito de mi cerebro junto a macroeconomía, fondo de inversión y stop-loss. Básicamente palabras complicadas que no me interesaban mucho.

Pero con el tiempo me di cuenta que estaba equivocado. La inflación es algo que queramos o no está en nuestras vidas, y aunque queramos no podemos escapar de ello.

Por cierto, te voy a contar una anécdota: yo me aprendí la palabra pensando que inflación significaba que los precios se inflaban poco a poco. Vamos, que todo se hace más caro de comprar con el tiempo… 🙂

¡Y tampoco estaba yo muy desencaminado! Porque desde que tengo memoria los precios de lo más habitual siempre han subido, y mucho me temo que tú tendrás la misma impresión.

Pero por si no lo sabes, deja que te explique lo que es en realidad.

Qué es la inflación

Dice el Diccionario de la Real Academia Española (la RAE) que la inflación es la elevación del nivel general de precios. Y se queda tan ancha.

Para que lo entendamos mejor viajemos a lo que nos dice la Wikipedia que traducido a nuestro lenguaje, dice básicamente que gracias a la inflación poco a poco nuestro dinero vale menos, que nuestro poder adquisitivo baja.

¡Ojo! Esto ya es mucho más interesante, significa que si hacemos caso a la inflación, nuestro dinero MÍNIMO debería subir al nivel de la inflación para no estar perdiendo dinero constantemente, para quedarnos como estamos.

En ese dinero tenemos que contar tanto nuestros ingresos como nuestros ahorros e inversiones.

Y con esto ya vamos conociendo un poco más sobre cómo afecta a nuestro bolsillo este invento económico… pero deja que te cuente de dónde sale.

De dónde viene la inflación

La inflación puede originarse desde una gran variedad de situaciones y aunque pueda parecer lo contrario, no es algo nuevo. Inflación ha existido casi siempre en la historia y entendiéndola de la forma correcta, debe estar muy ligada a la oferta y la demanda.

Piensa por un momento en las personas que vivían en las cavernas, los nómadas antes de descubrir la agricultura, o incluso después cuando ya tuvieron granjas… dependiendo de lo que necesitaran en cada momento, el valor del objeto a adquirir y su precio podía subir y bajar cuando hacían el trueque.

Así, si por ejemplo había una epidemia y morían enfermos la mayoría de animales de la granja, el precio de un ternero vivo subiría en consecuencia y ya no se cambiaría por cuatro cabras, sino por seis. O lo que es lo mismo, el señor o la señora que criaba cabras veía bajar el precio de su activo. Perdía poder adquisitivo.

Esa sería la explicación más sencilla al origen de la inflación.

Pero con el tiempo llegó el dinero en forma de oro, plata, monedas… y con ello los estados, y los bancos.

Y todo se empezó a complicar…

Otro origen: la inflación se ligó también a la abundacia de dinero. Cuando los europeos descubrieron América volvieron con oro y metales preciosos a patadas del nuevo continente, y el dinero abundaba. En consecuencia los precios subieron como la espuma; se creó inflación por abundancia de capital.

Como consecuencia los estados crearon lo que aún se llaman hoy en día los bancos centrales, que son los encargados de crear dinero. Y quizá históricamente haya dos verdades universales: el ser humano es codicioso por naturaleza y los estados SIEMPRE necesitan más dinero.

Por lo tanto siempre que un estado ha necesitado dinero (desfalcos, corrupción, guerras, deuda externa…) le ha dicho al banco central que imprima más billetes. Arreglao.

O no.

Esto crea más inflación (incluso hiperinflación) y empobrece a los de siempre. Poco a poco, eso sí, que sea casi imperceptible y siempre por un motivo de peso, y si no lo tengo me lo invento.

Algo bueno que hizo Europa después de la prueba en hicieron en la Alemania post segunda guerra mundial: el Banco Central Europeo es independiente de los estados miembros. Así evitamos que financie a los estados y por tanto que crezca la inflación.

Luego lo cierto es que lo están haciendo a través de los bancos de cada país, pero eso da para tres o cuatro entradas más y lo dejaremos para otro día 🙂

¿Cómo se calcula la inflación?

Habitualmente se calcula en base al IPC (Índice de Precios al Consumo). El IPC no es más que un estándar que deciden los distintos países para asemejar el gastos común de las familias en ese país. Algo así como hacer la lista de la compra de todo lo que gastamos regularmente: la comida, el combustible, la ropa y calzado, los servicios que tenemos contratados, etc. y calcular cuáles son los precios de todo.

Esto a nivel macro tiene bastante sentido según mi opinión. A nivel más individual no lo tiene tanto. Por seguir poniendo ejemplos, el IPC no tiene en cuenta el precio de adquirir una vivienda. Probablemente éste sea el gasto más abultado e importante de toda nuestra vida, y no está en el IPC.

Y muchas veces tu subida salarial está ligada al IPC, así que…

¿De qué me sirve que mi sueldo suba un 2 o 3% anual si la vivienda sube un 18%? De esta manera nunca me podré comprar una vivienda.

Casualmente en esas estamos.

Dato: si miramos el último siglo, se estima que la media anual de la inflación mundial se situó en el 3,5%. O lo que es lo mismo, según ese cálculo compuesto, nuestro dinero vale aproximadamente la mitad cada 20 años.

Por lo tanto mi opinión es siempre hacer los números en casa, nunca creer lo que nos dice el gobierno o la televisión.

Ojalá pudiéramos tener un índice con la subida de precios de todo lo que va a gastar una familia en toda su vida, y con ello calcular si la inflación es alta o baja.

Por supuesto esto no existe, porque si no unas cuantas cabezas iban a explotar 🙂

Qué puedo hacer para ganar a la inflación

Esta es una muy buena una pregunta al nivel de conocer la fórmula de la Coca-Cola, que muchas empresas luchan por copiarla y se acercan mucho, pero no lo consiguen.

Lo que te puedo contar es lo que hago yo.

Mi objetivo es que todo mi patrimonio crezca mínimo el doble de la inflación de la moneda en que esté, recurrentemente.

Por ejemplo: si la inflación en la zona euro es del 2 o 3% anual, mi patrimonio debe crecer del 4 al 6% ese año. O si en Estados Unidos los últimos 10 años ha tenido una inflación del 2,5% mis activos en dólares estadounidenses deben crecer al 5% anualmente de media por 10 años consecutivos.

Otras personas me dicen que con equipararse al IPC están contentos, pero no comulgo con esa idea para nada, al final estás perdiendo dinero.

No hablemos de dejar el dinero en la típica cuenta de ahorro al 0,1% anual que se ha puesto de moda en España… que no te engañen, ¡estás perdiendo mucho dinero!

La fórmula siempre es la misma: trabajo duro, ahorro fuerte e inversión con cabeza.


Es tu turno. Si este escrito te ha hecho pensar y crees que le puede ayudar a alguien más, por favor compárteselo directamente o a través de una red social. Ojalá abra muchos ojos.

Por cierto, ¿cómo lo haces tú? ¿eres consciente de lo que la inflación está haciendo a tu dinero? ¿Sigues pensando que esto no va contigo? Cuéntanos en los comentarios 🙂

Daniel Barcelona

Daniel Barcelona

Librepensador jubilado antes de los 40.

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